Antena Web: conectando el mundo con el mundo



Salud en Caja 45: Contaminación acústica.


por Alejandra Gonsález en 06-11-2020 a 20:46

Todas nuestras acciones tienen consecuencias ya sea positivas o perjudiciales, algunas protegen nuestra salud y otras la ponen en riesgo. Entre los problemas que dañan nuestra salud se encuentra la contaminación, más específicamente la contaminación acústica. Este concepto se define como ruido (sonido excesivo y molesto), provocado por las actividades humanas como, por ejemplo: tráfico, locales de óseo, aviones etc. Este exceso de sonido altera las condiciones normales del ambiente en una determinada zona. Produce efectos nocivos sobre la salud auditiva, física y mental de las personas.
Las principales causas de la contaminación acústica son aquellas relacionadas con las actividades humanas como: el transporte, la construcción de edificios y obras públicas, las industrias, etc.

Este tipo de contaminación trae consigo ciertas consecuencias que se van a manifestar de una forma determinada en cada uno. Es decir, no todos vamos a sufrir las mismas consecuencias por la exposición al ruido. Algunas de las consecuencias pueden ser: interferencias en la comunicación, perturbación del sueño, estrés, irritabilidad, disminución del rendimiento y la concentración, agresividad, cansancio, dolor de cabeza, problemas de estómago, aumento de la presión arterial, aceleración del pulso y la respiración, problemas neuromusculares que ocasionan dolor y falta de coordinación, disminución de la visión nocturna.

Se ha comprobado que los niños sometidos a ruidos constantes y fuertes poseen unos niveles más elevados de tensión arterial que aquellos que no lo están y que este estado suele continuar con la madurez, posibilitando un mayor índice de enfermedades cardiovasculares. Numerosos estudios concluyen que un ruido constante por encima de los 55 decibelios produce cambios en el sistema hormonal e inmunitario que conllevan cambios vasculares y nerviosos, como el aumento del ritmo cardíaco y tensión arterial, el empeoramiento de la circulación periférica, el aumento de la glucosa, el colesterol y los niveles de lípidos.


Comentar





Voltar página anterior